Internet, derechos humanos y redes comunitarias: explorando prácticas en educación digital crítica desde Latinoamérica

05.03.2020

Autora: Soledad Magnone

Este artículo busca compartir reflexiones en base a la experiencia del proyecto Glocal Mesh LAC (GML) apoyado por el programa Líderes 2.0 de LACNIC. GML fue impulsado desde JAAKLAC iniciativa, un proyecto de Soledad Magnone (ella), socióloga uruguaya enfocada hace más de 10 años en las intersecciones entre educación, tecnologías digitales y derechos humanos.

JAAKLAC iniciativa tiene como objetivo ampliar la participación en la gobernanza de políticas de internet, digitales y de datos, con un especial foco en niñxs, adolescentes, jóvenes y educadorxs de Latinoamérica y el Caribe (LAC). Para esto lleva adelante diversas actividades que contribuyen a la implementación de políticas en educación digital crítica para todxs.

Accedé a la Caja de Herramientas de GML y sitio web con un resúmen de la experiencia.


¿Por qué Glocal Mesh LAC?

GML tiene un enfoque particular. Busca dar mayor centralidad a la dimensión educativa de las “brechas digitales”, que generalmente ha permanecido insuficientemente atendida en LAC y otras regiones del mundo, y que es clave para el desarrollo de una ciudadanía global en la era digital (Van Dijk, 2017; Warschauer, 2002). Para lograr que más personas participen activamente del desarrollo de un ecosistema digital para el bien común, GML se basa en los derechos humanos con la particularidad de buscar co crear en educación digital junto con educadorxs, juventudes, tecnólogxs, investigadorxs y activistas de LAC.

El contexto en torno al COVID19 evidenció la magnitud con que las tecnologías digitales e internet son causa y efecto de las desigualdades sociales, y planteó en el centro de la agenda global la necesidad de revisar las estrategias implementadas para cerrar “brechas digitales”. Estas afectan en el mundo principalmente a mujeres, comunidades rurales, indígenas y afro (World Wide Web, 2020). Esta situación se traduce en un acceso nulo o de baja calidad a internet, a dispositivos digitales y a una educación digital, limitando las posibilidades de desarrollo humano pleno (OCDE – CAF – CEPAL – CE, 2020).

La relevancia de la dimensión educativa radica en el diferente grado de apropiación de las tecnologías digitales por parte de individuos. Soluciones para favorecer este proceso han permanecido rezagadas en comparación con la rapidez con que sociedades han pasado a interactuar en diferentes ámbitos con el ecosistema digital (Van Dijk, 2017) - abarcando a internet, tecnologías digitales y las intercomunicaciones entre estos a través de datos. Este genera cada vez más intensamente información acerca nuestras vidas, digitalizando la experiencia humana a nivel del empleo, educación, salud, recreación, socialización, entre otros.

Sin embargo, las políticas educativas no han abordado debidamente esta creciente “dataficación” de individuos y sociedades. Es común que estos temas no se encuentren en las currículas de estudiantes ni docentes, desde el sistema básico al superior. Como evidencia un reporte global de UNESCO, en el caso en que sí se incluyen, estos marcos se enfocan en competencias para la economía y mercado de empleo (Law, Woo, de la Torre et al., 2018). Reparar este déficit implica promover desde diferentes disciplinas, el conocimiento sobre el funcionamiento de internet, tecnologías digitales y el manejo de datos. Hasta ahora la educación digital ha permanecido relegada a disciplinas como Ciencia, Tecnología, Ingeniería o Matemáticas (en inglés STEM) desde donde comúnmente se imparten de manera descontextualizada (Buckingham, 2015).

Implementar formalmente políticas y prácticas en “educación digital” (Bayne & Ross, 2011) es fundamental para garantizar que la gobernanza del ecosistema digital sea democrática y orientada hacia el bien común. Esta educación implica aprender y enseñar utilizando el ecosistema digital, pero también desarrollar una mejor comprensión acerca de su funcionamiento. Esto habilitaría a mitigar los impactos negativos del ecosistema digital al expandir la diversidad de personas y disciplinas desarrollando y tomando decisiones sobre este (Buckingham, 2015; Emejulu & McGregor, 2019).

Finalmente se plantea la necesidad de una educación digital basada en derechos humanos para una mejor comprensión de las implicancias del ecosistema digital en el desarrollo social y en la vida democrática. Si bien se han planteado marcos regulatorios específicos aplicados al ecosistema digital, estos deben estar alineados con los tratados internacionales ampliamente reconocidos como la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU). En el caso de las brechas digitales, el acceso a internet ha sido directamente vinculado a la libertad de expresión, pero también con el fomento de una amplia gama de otros derechos humanos por parte de la ONU (UN GA, 2016).

Por otra parte, emergieron preocupaciones acerca del manejo de datos personales para la comercialización, automatización de procesos, vigilancia y modificación de la conducta de las personas, con lo cual se han destacado los derechos a la privacidad, seguridad y dignidad humana. Usos indebidos y abusos de este tipo han sido practicados por gobiernos e industria tecnológica, entre otros, reduciendo particularmente los derechos de grupos ya vulnerados (UN GA, 2019; Zuboff, 2019). En LAC, las restricciones a los derechos humanos en internet son cada vez más frecuentes mediante “apagones” de servicio, censura de contenidos en redes sociales y sitios web, y el monitoreo digital a activistas, periodistas y ciudadanxs (Derechos Digitales, 2020).

Siendo LAC la región con mayor inequidad social en el mundo, varios sectores de su población, en particular rurales e indígenas, no tienen acceso suficiente a servicios de telecomunicaciones. Para resolver esta problemática emergieron en los últimos años redes comunitarias en Argentina, México, Brasil y Colombia, entre otros (Baca, Belli et al, 2018). Cada una de estas experiencias de redes comunitarias cuenta una historia de emprendedurismo social, movilización de recursos y colaboración para lograr sobreponerse a desafíos y dificultades, incluso a nivel de legislaciones locales (R3D, 2020).

En este sentido, GML se centró en dar a conocer las redes de comunicación comunitarias, ya que estas son una alternativa para cerrar brechas de acceso a internet y una oportunidad para alcanzar una internet descentralizada, ajustada a los intereses y necesidades locales. En torno a este tema se abordó también la gobernanza de internet, derechos humanos, y las posibilidades y limitaciones para alinear ambos. Para esto se generaron espacios de encuentro entre activistas por los derechos humanos y la libertad en internet, educadorxs y jóvenes, para contribuir a la creación de actividades y materiales que amplifiquen el conocimiento sobre estos temas y debates actuales.


Educación Digital Crítica: Investigamos y Accionamos Juntxs

La investigación se propuso explorar en qué medida las actividades de GML son efectivas en el campo de la educación digital basada en derechos humanos. Para esto la convocatoria fue de manera abierta a personas de diferentes edades y países de LAC, especialmente para representantes de ONG e instituciones educativas trabajando con juventudes y menores de edad. Esto resultó en 28 participantes basadxs en Honduras, México, Ecuador, Bolivia, Paraguay y España, alcanzando un promedio de 7 personas por actividad. La participación estuvo compuesta ampliamente por educadorxs de Honduras y mujeres. Este último dato se tomó a partir de los nombres, ya que no se consultó por su identidad de género.

Para contribuir al campo de la educación digital crítica, GML analizó las posibilidades y limitaciones asociadas a una experiencia de tales características. Para esto se basó en una metodología de investigación acción participativa, que significó el involucramiento directo de quien investiga para acercar la teoría con la práctica. Esta puede ser una alternativa atractiva para la educación ya que permite mejorar la calidad de las prácticas al ejercitar una consulta sistemática e involucrando a las diferentes partes implicadas en su proceso (Hine, 2013; Mills, 2003).

Sin embargo, este marco plantea grandes desafíos ya que es “personal y político”. Quien investiga debe reflexionar sobre sus propias acciones, opiniones, valores y cómo estos son parte de mayores estructuras de poder. Implica tener y desarrollar la capacidad de autocrítica, reconociendo aciertos y errores. Más aún, consiste en hacer esfuerzos conscientes para involucrar a otrxs a que también nutran el desarrollo de las actividades. Implementar estrategias en este sentido conlleva un mayor esfuerzo, mayores recursos y disposición a no tener el completo control (Griffiths, 1994).

Esta investigación se basó en un enfoque de “epistemología feminista”. Si bien se presentan variadas corrientes, estas tienen en común la consideración de que la experiencia subjetiva de cada individuo es importante. Es una corriente de resistencia, reconociendo la relevancia de los diferentes puntos de vista y de buscar mecanismos para ampliar los espacios de generación de conocimiento hacia comunidades excluidas. Esto hace que sea un enfoque político, donde ninguna parte es superior o más objetiva por sobre otra (Griffiths, 1994). En GML este enfoque implicó promover conscientemente a lo largo del proyecto que las diferentes partes, quienes se inscribieron y co facilitaron instancias, se comprometieran activamente en el desarrollo del proyecto.

De esta manera el proyecto generó instancias específicas para involucrar activamente a las organizaciones, profesionales, educadorxs y jóvenes que participaron. Las acciones incluyeron que (a) diferentes organizaciones y profesionales facilitaran actividades y compartieran materiales, (b) las instancias fueran centradas en la experiencia de lxs participantes, y (c) el registro sistemático en base a notas de las actividades, intercambios y reflexiones personales por parte de quien estuvo a cargo de la coordinación general del proyecto.

Para ajustar la experiencia a lxs participantes, al comienzo del proyecto se realizaron instancias individuales y grupales para presentarlo y se compartió una encuesta de registro. Estas acciones tuvieron como objetivo conocer la disponibilidad de dispositivos, de internet, así como el conocimiento previo y los intereses sobre los temas a abarcar. A lo largo del proyecto se consultó a lxs participantes sobre posibilidades de mejora del proyecto y en base a las propuestas y comentarios recibidos se realizaron ajustes. Al finalizar el ciclo de actividades se realizó una actividad grupal para valorar la experiencia y se aplicó una encuesta de satisfacción para ser respondida de manera anónima.


Activando GML

La ejecución del proyecto se materializó en diversas actividades sincrónicas en línea, llamadas “Webinarios” y “Mingas”. En GML se aprovecharon diferentes aplicaciones y plataformas digitales como Zoom, Signal, Documentos de Google y CryptPad. Las actividades se realizaron entre finales de diciembre del 2020 y mediados de febrero del 2021, concentrándose la mayoría en el mes de enero. Los temas centrales fueron:

  • El funcionamiento técnico, gobernanza de internet y sus espacios para jóvenes.
  • Las brechas digitales como procesos y el rol de la educación digital.
  • Las redes comunitarias de comunicación como alternativa para conectarse.
  • Los derechos humanos y su relación con la neutralidad, seguridad y privacidad en internet.

Los “Webinarios” fueron co facilitados por organizaciones y profesionales especializadxs en los distintos temas a cubrir. Duraron una hora y media y al finalizar cada instancia se plantearon breves consignas de trabajo. Las “Mingas” estuvieron especialmente centradas en lxs participantes y tuvieron una hora de duración. En ellas se repasaron los temas abordados, las consignas de trabajo y se compartieron las valoraciones sobre los avances de GML. La participación activa de lxs participantes se basó en el concepto de “educación dialógica” de Feire (1970) para facilitar el desarrollo del aprendizaje y pensamiento crítico.

En el correr de las actividades sincrónicas se fue progresando en la realización de las consignas de trabajo para lo cual se elaboró una Ficha. El objetivo de esta fue que lxs participantes sistematizaran sus reflexiones a partir de las actividades, apoyadxs por preguntas prácticas. La Ficha se pensó también como una posibilidad para que lxs participantes interesadxs progresaran en lo que podría ser un primer proyecto para la implementación de una red comunitaria. Así, las consignas promovieron la búsqueda de información sobre brechas digitales a partir de datos oficiales y realizando entrevistas. También se propició la identificación de las etapas, lxs socixs estratégicos, recursos y derechos humanos a promover, entre otros, al llevar adelante un proyecto de redes comunitarias.

La participación de organizaciones y profesionales invitadxs fue clave para explorar formatos de co creación que incluyeran diferentes puntos de vista. Si bien se plantearon temas marco para los Webinarios, cada instancia tuvo una impronta que le dio dinamismo y diversidad de enfoques al proyecto. Así fue que se sumaron Sylvain Mignot de Totem Project, Eileen Cejas y Juan Pájaro Velázquez del Youth Observatory, Karla Velasco Ramos de Redes A.C., el Ing. en Telecomunicaciones y consultor en operación de servicios tecnológicos de Uruguay Hernán Susunday, e Iván Martínez de R3D.

Se crearon espacios educativos fuera de las instancias sincrónicas y para dar a conocer tecnologías digitales que responden a derechos tales como la participación y privacidad, mediante el código abierto y cifrado de datos. Se creó un grupo en Signal, se descargaron y compartieron materiales en pdf a través de una carpeta en CryptPad. Para presentar diferentes opciones de tecnologías digitales para la colaboración, en el correr del proyecto se fueron sistematizando los contenidos y recursos de GML en un Documento de Google que luego se llamó “Caja de Herramientas”.

Una vez finalizadas las instancias sincrónicas, en la Caja de Herramientas se sistematizaron las actividades realizadas, los recursos, y se elaboraron recomendaciones para que personas, dentro y fuera del proyecto, la puedan utilizarlas y desarrollar estas temáticas. Asimismo se instó a que lxs participantes, organizaciones y profesionales invitadxs realizaran ediciones y diferentes aportes para mejorar el documento.. El objetivo de la Caja de Herramientas es que pueda imprimirse o luego traducirse a diferentes formatos e idiomas para que sea más accesible.


Principales dimensiones de GML: Qué funcionó y qué no?

A continuación se detallan algunas de las principales reflexiones que emergieron en torno a la adecuación de esta experiencia para el desarrollo del campo de la educación digital crítica. Para hacerlo se analizaron las respuestas a las encuestas implementadas al comienzo y cierre de las actividades sincrónicas y se analizaron las notas de cada actividad. Fue principalmente a partir de estas últimas que emergieron los temas dominantes de “participación activa”, “co creación”, “inclusión”, “juventudes” y “valoración de resultados”.

La “participación activa” se concentró en quienes se inscribieron a través de la convocatoria abierta y mecanismos para que estxs se apropien del proyecto. La “co creación” refiere principalmente a las contribuciones de las organizaciones y profesionales que facilitaron Webinarios. La dimensión de “inclusión” está dedicada a diferentes aspectos limitando y posibilitando la participación activa en este proyecto. En “juventudes” se profundizó en la experiencia de participantes de este segmento demográfico. Las “valoración de resultados” consideraron las opiniones compartidas por lxs participantes y percepciones de la investigadora en torno a las experiencia en general.

Participación activa

Alcanzar la participación activa fue un desafío central para lograr el objetivo de amplificar estos temas hacia un público general. De esta forma, se buscó la palabra y animó a que lxs participantes aporten para la mejora de las actividades y materiales. Para generar un espacio de confianza interpersonal que facilitaran estos intercambios fue que se pensó el proyecto con nueve actividades sincrónicas, con no más de 25 participantes y extendido durante un mes y medio. También en este sentido, en cada Webinario se realizaron rondas de presentaciones entre lxs participantes y facilitadorxs en base a juegos de adivinanzas y compartir bebidas o comidas típicas de cada país.

Sin embargo, este diseño parece no haber necesariamente favorecido a su objetivo. El período entre final y principio de año es generalmente una época de descanso, sobre todo luego de un 2020 caracterizado por crisis sanitarias, sociales, políticas y climáticas. Más aún, para varias personas fue un momento de necesidad de desconexión digital, luego de un año de socialización virtual tan intensa. A partir de esto se decidió dar mayor centralidad a los Webinarios y establecer las Mingas como desestructuradas y complementarias para “reducir” la demanda de horas.

Motivar las conversaciones fue un aspecto difícil. Esto pudo deberse al contexto del proyecto y a desfases con lxs participantes en torno a sus propias expectativas del rol que ocuparían en el proyecto. Es común que actividades presentadas como “Webinarios” remitan a lxs participantes a la escucha. Sin embargo, es importante reconocer que este tipo de prácticas educativas son también dominantes en espacios no digitales. Alcanzar que lxs participantes desarrollaran activamente el proyecto, ejercitando una “epistemología feminista”, tuvo grandes limitaciones. Esto puede deberse a las dificultades para abordar resistencias a la apertura y a la participación que pueden ser prevalentes en distintos grupos de la sociedad. En GML se observaron en mayor medida en los Webinarios, con organizaciones invitadas, y prevalecieron entre lxs participantes más jóvenes.

Co creación

Ante la emergencia de la demanda de proyectos promoviendo la “co creación”, se buscó desde GML experimentar en esta oportunidad con un formato de este tipo. Este enfoque se fue desarrollando en el correr del proyecto, principalmente con las organizaciones y profesionales invitadxs y a partir las instancias de co facilitación en los Webinarios. El proyecto tenía predefinida una hoja de ruta de temas a abarcar y consignas que se compartió con quienes realizarían esta actividad. Sin embargo, cada parte invitadx presentó un estilo diferente a nivel de culturas, géneros, disciplinas y experiencias en los temas.

Durante el proceso de implementación GML se realizaron esfuerzos más conscientes para co crear el proyecto. Se privilegió el compartir materiales de las diferentes organizaciones parte y orquestarlos para así mostrar un panorama lo más completo posible de visiones sobre cómo funciona y debería funcionar la gobernanza de internet. Esto se fue materializando en el desarrollo de lo que terminó siendo la “Caja de Herramientas”, la cual incluye un glosario, materiales y contactos de organizaciones dentro y fuera de esta experiencia de GML. Articular las contribuciones de las diferentes partes en mayor medida tuvo sus limitaciones, principalmente ya que no fue un aspecto planeado inicialmente y profundizarlo demandaría más tiempo del propuesto inicialmente.

Experimentar en la co creación fue un aspecto valorado para GML, ya que entre los objetivos de JAAKLAC se encuentran el articular colaboraciones entre diferentes actores que amplíen la participación en internet. Acercar a organizaciones para trabajar en un objetivo en común se presentó como una oportunidad para establecer colaboraciones entre las diferentes partes y posibilitar sinergias entre estas a futuro. Es importante señalar que la posibilidad de co creación con lxs participantes se planteó en las Mingas. Allí lxs participantes resaltaron aspectos positivos de las actividades, materiales y se enfocaron en ideas para adaptarlos a estudiantes de nivel (secundario) básico, especialmente para quienes no disponen de internet para participar de GML. Esto se debió a que la mayoría de lxs participantes eran educadorxs o estudiantes de dicho nivel.

Inclusión

GML se propuso incluir a grupos que generalmente no han tenido la oportunidad de participar en los espacios de gobernanza de internet. El requisito de contar con un teléfono celular y conexión a internet suficiente para participar de al menos una videollamada a la semana seguramente haya condicionado el acceso al proyecto de los grupos más vulnerables. Para evitar esto se propuso inicialmente a lxs representantes de organizaciones vinculadas con estos grupos que compartieran y/o replicaran las actividades de manera presencial. Esto no fue posible debido la suspensión de actividades y la ampliación de medidas de aislamiento ante el COVID en este período.

Otras limitaciones para la inclusión digital se fueron registrando sobre la marcha, incidiendo en el ajuste del proyecto hacia tecnologías de baja calidad, tanto en servicios de internet como en modelos de celulares. La mayoría de lxs participantes disponían exclusivamente de un celular para conectarse, lo cual afectó negativamente la realización de varias consignas planteadas originalmente. Por ejemplo, lxs participantes expresaron tener dificultades para navegar entre la aplicación de Zoom y otras como Menti o Google Drive. También la calidad del servicio de internet de lxs participantes limitó su posibilidad de hablar o utilizar la cámara durante las sesiones, lo cual pudo haber condicionado significativamente las posibilidades de la “educación dialógica” de GML.

Bajo esta misma consigna se fueron adaptando los recursos educativos de GML. La disponibilidad de tecnologías bajas, entre otros factores, condicionó el acceso adecuado de lxs participantes a los materiales de lectura compartidos, los cursos y el trabajo con documentos colaborativos como la Ficha. Si bien esto evidenció amenazas al proyecto inicial, su enfoque participativo abrió puertas a otras posibilidades en cuanto a formatos más inclusivos para futuras etapas del proyecto. En relación a esto, lxs participantes propusieron adaptar los recursos de GML a cuadernillos imprimibles, historietas y presentarlos en programas de TV o radio, tal como se realizó en diferentes países para continuar los estudios ante el contexto de aislamiento.

Juventudes

Llegar a jóvenes, especialmente niñxs y adolescentes, estuvo también entre las prioridades de GML estando estos entre los grupos generalmente excluidos de la toma de decisiones de políticas. Si bien cada vez es más común encontrar espacios de gobernanza de internet para jóvenes, estos abarcan generalmente a mayores de 18 años. Para poder incorporar a estos grupos adecuadamente fue que se convocó a adultxs acompañadxs de al menos unx niñx o adolescente. Sin embargo, tal como explicaron algunxs docentes, esto no fue posible debido a que sus estudiantes no disponían de internet. Lxs jóvenes y adolescentes que participaron lo hicieron de manera individual y se conectaron con GML a partir de actividades previas del proyecto Causas Digitales de JAAKLAC.

Incluir materiales que sean accesibles a niñxs y adolescentes fue de las grandes necesidades identificadas y motivación del proyecto. Plantear propuestas pedagógicas coordinadas y atractivas para diferentes generaciones estuvo entre los mayores desafíos, siendo que espacios con estas características no son comunes. Al contar con una baja participación de menores de edad no fue posible experimentar suficientemente con actividades de este tipo. Es importante subrayar que el período del proyecto y el no haber involucrado a más representantes de centros educativos en las etapas iniciales de GML pudo haber limitado significativamente la posibilidad de alcanzar este cometido.

Valoración de resultados

La evaluación del proceso y resultados de GML tuvo un protagonismo especial entre las reflexiones del proyecto por ser el campo en que la investigadora cuenta con más experiencia y dada la naturaleza del proyecto basado en investigación acción. Para esto se realizaron encuestas a lxs participantes al comienzo y finalizadas las actividades, donde se valoró la experiencia en general, los materiales y los webinarios específicos. Los resultados fueron ampliamente positivos, destacándose particularmente las temáticas abarcadas, su pertinencia, la posibilidad de conocer diferentes realidades y personas de Latinoamérica.

Dado que la participación entre menores de 18 años fue muy limitada, no es posible establecer en qué medida este tipo de actividades son lo suficientemente apropiadas para estos grupos. Sin embargo, varixs participantes plantearon manejar la posibilidad de incluir estos temas en sus tareas docentes. Algo similar ocurre al reflexionar sobre el desarrollo de capacidades para impulsar redes comunitarias. Algunos participantes dijeron haber conversado la posibilidad de desarrollar una iniciativa de este tipo con personas por fuera del proyecto. En relación a esto, valorar apropiadamente los resultados de GML implicaría dar seguimiento en el tiempo a sus participantes.

Implementar la metodología de investigación acción presentó varias limitaciones y posibilidades. Entre los primeros se destacan las pocas críticas al proyecto desde la participación activa. Esto puede deberse a contar con un grupo reducido, lo cual tampoco habilitó a poder evaluar el proyecto en función de diferentes segmentos del grupo como edades, países o experiencia previa con estas temáticas. En el proceso se destacó el gran apoyo de contar con un equipo externo de mentorxs de LACNIC, quienes ayudaron a “validar” las valoraciones positivas. Las oportunidades destacadas refieren a la posibilidad de adaptar de manera dinámica las actividades al incluir la reflexión de manera sistemática y continua.


Reflexiones finales

GML buscó analizar las posibilidades de prácticas específicas en educación digital crítica, que amplifiquen la participación en la gobernanza de internet entre grupos generalmente excluidos de LAC. Con este objetivo llevó adelante una investigación acción que consistió principalmente en la realización de seminarios virtuales. Basado en una epistemología feminista y educación dialógica, se articularon actividades para que educadorxs, juventudes, activistas, tecnólogxs y responsables de espacios para la gobernanza de internet compartan sus diferentes experiencias y puntos de vista sobre el ecosistema digital y sus intersecciones con los derechos humanos.

La valoración sistemática de la metodología de investigación acción permitió realizar ajustes de manera dinámica orientados a centrar GML en sus participantes. La experiencia fue valorada positivamente por lxs participantes, destacando la relevancia de los temas y enfoque Latinoamericano. Sin embargo, evaluar GML de manera más comprehensiva a través de interacciones visuales o auditivas estuvo limitado dada la disponibilidad de tecnologías bajas por parte de varixs participantes. Esto pudo también estar afectado por las expectativas en torno a prácticas educativas o de “Webinarios” dominantes, en que generalmente el rol de lxs participantes es escuchar, evidenciando la diversidad de desafíos que se enfrenta al realizar investigaciones con estas características.

Las mayores limitaciones encontradas se relacionaron con no disponer de adultxs representantes de instituciones educativas con la posibilidad de participar junto con jóvenes. Se esperaba que estxs facilitaran la participación activa y el trabajo entre jóvenes de sus grupos en las respectivas consignas para obtener mayores insumos de estos segmentos. Esto no fue posible implementarlo, ya que los centros educativos se encontraban cerrados y lxs estudiantes no disponían de internet. Más allá de esto, se debe destacar que al cierre del proyecto lxs educadores plantearon interés en desarrollar GML en sus prácticas. Esto plantea la posibilidad de evaluar los impactos del proyecto a futuro a través de dar seguimiento y apoyo en caso de que suceda.

Más allá de lo anterior, a través del proyecto se conversaron ideas para adaptar las prácticas y materiales en función de las diferentes respuestas educativas utilizadas durante el contexto de COVID19 en los países que GML abarcó. La posibilidad de implementar estas ideas a futuro permitiría amplificar los logros y profundizar la dimensión co creativa del proyecto al incorporar las experiencias de lxs participantes, tanto en educación digital crítica como en redes comunitarias. Los resultados de GML al momento constituyen la elaboración de una propuesta pedagógica, materiales y una comunidad regional con interés en continuar desarrollándolos. En las palabras de lxs participantes “nos quedamos con la semilla”, “ahora tenemos la espina de poder transmitirlo”.

Acceda aquí a la Caja de Herramientas de GML. Los avances del proyecto al momento serán difundidos para ampliar la comunidad interesada en adaptar los materiales y reproducir experiencias similares. Convocamos a quienes lean esta nota y les interese ser parte de esta comunidad que aprovechen los materiales y compartan sus experiencias escribiendo a jallalla [arroba] jaaklac.org.


Referencias

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